Viernes, 5 de octubre
Elena Perdiguer
mamá de
SARA
Un lobo malo, hambriento y
que habla de una forma rarísima espera en el bosque a que aparezca un delicioso
bocado. Con tan mala suerte que se topa con un par de conejitos listos que le
quitarán un pelo que tiene en la lengua y, sobre todo… ¡las ganas de comer
carne!
Puede parecer la típica historia del lobo malo que es escarmentado por los inocentes animalitos. Sin embargo, es un álbum muy arriesgado tanto desde el punto de vista narrativo como gráfico. Un libro que se atreve a “hacer hablar” mal al lobo durante toda la historia, desde el mismo título.
Los niños se divertirán mucho con la mala dicción del lobo y seguramente la frase “voy a comedte” se convertirá en la comidilla.
Puede parecer la típica historia del lobo malo que es escarmentado por los inocentes animalitos. Sin embargo, es un álbum muy arriesgado tanto desde el punto de vista narrativo como gráfico. Un libro que se atreve a “hacer hablar” mal al lobo durante toda la historia, desde el mismo título.
Los niños se divertirán mucho con la mala dicción del lobo y seguramente la frase “voy a comedte” se convertirá en la comidilla.

